martes, 5 de abril de 2016

[@amytsmedicos] 'Hospital de Torrejón, un “verso suelto” del SERMAS que perjudica a sus trabajadores'

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  • AMYTS solicita una reunión urgente con el consejero de Sanidad Jesús Sánchez Martos, para que exija a Sanitas, empresa adjudicataria de la gestión, que aplique los mismos criterios laborales del resto de los hospitales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS).
El Hospital de Torrejón es uno de los inaugurados en la etapa de Esperanza Aguirre según el modelo PFI. Una empresa privada diseña, financia, construye y gestiona un centro que asume la atención sanitaria especializada de una área de población a cambio de una cuota que paga la Administración por cada habitante adscrito, y dispone de un plazo de 30 años para rentabilizar su inversión. Tras ese periodo en el que la infraestructura queda anticuada y obsoleta, el hospital revierte al sistema sanitario público. En el caso del Hospital de Torrejón de Ardoz, Ribera Salud, la empresa adjudicataria de la concesión, la misma que en la Comunidad Valenciana gestiona los hospitales de Alzira, Vinalopó, Torrevieja y Denia, vendió su participación a la aseguradora británica Sanitas un año después de la inauguración. Con el cambio de gestor los profesionales del Hospital de Torrejón salieron perdiendo. Sanitas no respetó las retribuciones que habían pactado con Ribera Salud y endureció de manera significativa las condiciones laborales. Como consecuencia, en los dos años siguientes se ha producido un éxodo masivo. En el caso de los médicos, 47 especialistas, un 20% de la plantilla, ha abandonado voluntariamente el centro, lo que ya ha sido denunciado por AMYTS.

Todo ha ido a peor
Torrejón es un “verso suelto”, un verso que no rima con el resto de los hospitales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid es la que lo financia y tiene las facultades para inspeccionar y regular su normal funcionamiento. Por ello AMYTS, en representación de los facultativos de los hospitales públicos de gestión indirecta, ha solicitado una reunión urgente con el consejero de Sanidad, para exponerle los hechos que, según parece, por sus propios medios de control no ha detectado. Urge que la Consejería llame al orden a Sanitas para evitar que la situación se enquiste y derive en un conflicto laboral grave.

¿Qué está pasando?
En los tres últimos años se han producido 43 despidos y/o sanciones graves en el hospital de Torrejón, de los cuales, 10 correspondieron a facultativos. En estos 10 casos que afectaron a los facultativos, Sanitas como accionista mayoritario y gestor principal del hospital, aceptó la improcedencia de los despidos, incluso en los que previamente había abierto expediente contradictorio.

Es excepcional en el resto del ámbito sanitario, tanto público como privado, que los profesionales sean despedidos con tanta ligereza y sin causas objetivas, más allá de la libertad empresarial. Esto nos hace pensar si no se estarán ajustando los gastos de personal a base de recambiar profesionales antiguos por otros nuevos, con contrato más barato.
Por otro lado, existe un trato empresarial diferente entre los distintos servicios médicos, en función de su rentabilidad, es decir, de su capacidad de captar pacientes. Sólo crecen aquellos con proyección económica. Otros se mantienen por la obligación que establecen los pliegos de condiciones de la concesión administrativa, pero con la mínima inversión posible. ¿Cómo puede ser que servicios esenciales para cualquier hospital, como por ejemplo, Endocrinología, que se encarga de toda la nutrición hospitalaria, Hematología, que gestiona el banco de sangre, imprescindible para mantener los quirófanos abiertos, u Oncología, que lleva el peso del hospital de día de quimioterapia, cuenten con apenas 2 ó 3 facultativos?
Podemos entender que los resultados financieros son importantes para las empresas que gestionan de forma indirecta los recursos de la ciudadanía, pero ello no puede chocar con los intereses del servicio público: No puede anteponerse el beneficio económico a la calidad asistencial.

La situación ha llegado a un punto insostenible para los profesionales de Torrejón, que perciben una gran inseguridad laboral, que se suma a la gran presión asistencial que soportan. Todo ello tiene como consecuencia un pésimo ambiente laboral, de desencanto, insatisfacción y amenaza por el despido arbitrario. 

Recordamos que Torrejón es un hospital público y que debe rendir cuentas a la Administración madrileña. Sin embargo, a esta última sólo parece importarle el resultado final, es decir, las listas de
espera, la estancia media, etc. No se han realizado auditorías ni investigaciones sobre los medios para conseguir estos números, es decir, de las ratios de profesionales según población, de la sobrecarga laboral, subcontrataciones, etc. Los profesionales de Torrejón se sienten desamparados por la Consejería, sienten que nada le importan a la Administración sus condiciones laborales, ni el maltrato empresarial que sufren.

Desde AMYTS hace meses que solicitamos, al igual que la oposición política de la Asamblea de Madrid, que se investigue el funcionamiento interno de Torrejón, y nada se ha hecho. Las encuestas de calidad percibida van en descenso continuo, el recambio de profesionales es alarmante, y el único discurso que reciben los profesionales es el de la contención del gasto.
¿Por qué la consejería no hace nada tras las varias denuncias públicas de AMYTS? ¿Está Sanitas preparándose para abandonar el hospital abaratando los costes? En cualquier caso, la gestión de Sanitas está siendo devastadora para los profesionales: despidos, dimisiones, dificultades para el recambio, sobrecarga laboral, caída de la calidad percibida por los pacientes. Este hospital no se parece en nada al que se inauguró hace más de 4 años, y las cosas cada vez van a peor.

Los profesionales reclaman un cambio, una racionalización de las cargas laborales y mayor control por parte de la Consejería.

Aclarar dudas
Uno de los objetivos perseguidos por AMYTS en su reunión con Sánchez Martos es solicitar información de primera mano sobre las intenciones de la Consejería con respecto Hospital de Torrejón. En el centro son varias las voces, que se atribuyen conexión directa con los órganos ejecutivos del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, que aseguran que el Gobierno de Cristina Cifuentes no está interesado en que Sanitas se mantenga como gestora del centro. Esas mismas fuentes indican que la presión sobre Sanitas, que ésta a su vez proyecta sobre sus trabajadores, tiene como objetivo forzarla a vender su participación.
Para AMYTS todo esto no son más que especulaciones y por ello exige información veraz, que la Consejería de Sanidad asuma sus funciones de control y que el Hospital de Torrejón, lo gestione quien lo gestione, dado que forma parte del SERMAS, funcione de acuerdo a unos estándar laborales y asistenciales de calidad, independientes de meros criterios económicos.'